jueves, 5 de julio de 2012

CONCURSO DE MICRORRELATOS "CUENTO MENGUANTE"


Hoy he recibido una noticia que me hace muy feliz: haber quedado tercer clasificado del Concurso de Microrrelatos "Cuento Menguante" organizado por la prestigiosa revista Quaderni Ibero Americani El microrrelato debía tener como temática el viaje o la cultura. Y yo envié este que tenía por ahí. 



EL EFECTO BERNOULLI 

Existe un principio aerodinámico que explica la vibración de las cuerdas vocales al hablar. También explica las corrientes de aire y los portazos. Es el efecto Bernoulli. Y lo que cuesta más de entender es que una ley física esté en el origen de los secretos y las mentiras. Pero fue así, y ocurrió en el interior de un tren.
El viaje no era otra cosa que una cesión, y esa cesión traía aparejada un trámite burocrático absurdo. Me levanté de mi asiento de madrugada para echar un cigarrillo en el vagón de fumadores. A esas horas apenas había tránsito por los pasadizos, así que lo esperable era no cruzarse con nadie. Pero el encuentro se produjo, justo en la intersección ruidosa e inestable de dos vagones. Ella salía del lavabo, con la mirada hundida en su bolso, en el que estaba rebuscando algo. Alzó los ojos antes de chocar conmigo y nos quedamos a un palmo escaso de distancia. Nos vimos. Nos miramos. Y entonces una fuerza de succión atrajo de manera salvaje nuestros cuerpos: quedamos a merced del efecto Bernoulli. Ni tan siquiera nos hablamos, porque en aquellos momentos fuimos un puro instinto.
Entramos al lavabo del que ella salía, cerramos la puerta, nos desnudamos con la prisa que provoca la carne impaciente y acabamos haciéndonos el amor con codicia, hasta volvernos los dos una espiral de jadeos. Fue un placer sin nombre o límite. Al acabar, cada uno siguió su camino.
Me encendí el cigarrillo pendiente mientras volvía a mi vagón despacio, paladeando un punteo persistente de placer en el cuerpo. Desde lejos comprobé que ella, la otra, la otra ella seguía durmiendo. Y que ni así había conseguido desprenderse de la misma expresión alelada que tenía en su rostro desde hacía una semana, cuando accedí a hacer aquel viaje en el que íbamos a buscar su partida de bautismo para que por fin pudiéramos casarnos.  

9 comentarios:

  1. Ah, éste ya recuerdo habértelo leído... Muy bueno. Enhorabuena, ya compartí la noticia (cotorra que es una) en FB.
    Besos

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  2. Enhorabuena, Iván.

    Me gustó en su día, y veo que el tiempo y la distancia le sientan muy bien. Felicidades por el reconocimiento.

    Abrazos.

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  3. Muchísimas felicidades Iván!!,

    el micro del viaje con ese efecto Bernoulli es imaginativo, y poderosamente creativo.

    Me ha gustado tu forma de enlazar los dos vagones y ese final con la "otra". Enhorabuena.

    Un abrazo.

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  4. Ya te lo había leído, Iván, y lo disfruté sorprendido, recuerdo. Me pareció esplendido entonces, ahora me parece de Iván Teruel.

    Abrazos.

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  5. Enhorabuena!
    Si la física la hubieran explicado con ejemplos de este tipo yo la hubiera entendido mejor, jeje
    Muy bien plasmado el efecto Bernoulli, yo lo sufro con frecuencia, recibo portazos varios, jijijii

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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  6. La física y lo físico nos arrastra muchas veces a situaciones insólitas. He vuelto a disfrutar el texto pero igual que la primera vez la historia me deja un regusto triste, sin saber muy bien el porqué. Enhorabuena Iván.

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  7. Si la memoria no me falla, la primera vez que lo leí proclamé de forma entusiasta cuánto me había gustado este micro, Iván.

    Hoy me alegra descubrir que se ha reconocido la calidad literaria de esta joya.

    ¡Enhorabuena! Una distinción más que merecida.

    Un abrazo,

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  8. Pues me alegra mucho ese reconocimiento. Recuerdo que lo leí y me gustó conocer como era ese efecto Bernoulli.

    Besitos

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  9. Enhorabuena, que un texto sea bueno ya es premio, pero sin encima lo reconoce un jurado doble premio y alegría.
    Siempre me gustó este relato

    Un abrazo

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